Imod Frame | Carpinterías de aluminio en Vilanova i la Geltrú
Frío, sobrecalentamiento, ruido, condensaciones o un consumo energético elevado pueden tener su origen en el sistema de carpintería, el vidrio, la orientación o la instalación. Analizamos el conjunto para identificar el punto débil y definir la solución adecuada.
Cada problema tiene causas distintas. Por eso no partimos de una ventana estándar, sino de las condiciones reales del hueco, la fachada y el uso de la vivienda.
El rendimiento final no depende de un único componente. Estudiamos cuatro capas que deben funcionar juntas para que la carpintería mantenga sus prestaciones en obra.
Tipología de apertura, dimensiones, permeabilidad al aire y prestaciones del perfil.
Aislamiento térmico, factor solar, acústica, seguridad y composición según orientación.
Posición de la ventana, puentes térmicos, premarcos y continuidad del aislamiento.
Hermeticidad interior, protección exterior frente al agua y ejecución del sellado.

Una sensación de frío junto a la ventana, habitaciones que se enfrían rápidamente o zonas que se sobrecalientan pueden indicar una combinación inadecuada entre perfil, vidrio e instalación.
Seleccionamos carpinterías con rotura de puente térmico, acristalamientos bajo emisivos y soluciones de control solar según orientación. El objetivo es reducir el intercambio térmico y mejorar la temperatura superficial interior sin renunciar a la entrada de luz natural.

El aislamiento acústico depende de la composición del acristalamiento, la estanqueidad de la carpintería, el tipo de apertura y la calidad de la instalación. Un cajón de persiana o un sellado deficiente pueden convertirse en el punto más débil del conjunto.
Estudiamos el origen y el tipo de ruido para definir una solución coherente, especialmente en viviendas próximas a tráfico, actividad urbana o zonas con elevada exposición sonora.

La aparición de agua sobre el vidrio o alrededor del marco puede estar relacionada con una temperatura superficial baja, puentes térmicos, elevada humedad interior, ventilación insuficiente o una posición inadecuada de la carpintería dentro de la fachada.
Analizamos el detalle completo para diferenciar el origen del problema y evitar soluciones parciales. Cuando es necesario, coordinamos la nueva ventana con el aislamiento y la ventilación del edificio.

Las fachadas con grandes superficies acristaladas pueden recibir ganancias solares muy distintas según la orientación, el tamaño del hueco y la presencia de sombras exteriores. Repetir el mismo vidrio en todas las fachadas no siempre es la mejor decisión.
Combinamos vidrio de control solar, factor solar adecuado y protecciones exteriores para reducir el sobrecalentamiento manteniendo la calidad de la luz natural y la relación visual con el exterior.

Una parte importante del comportamiento energético de la envolvente se concentra en los huecos. No solo por la transmitancia del vidrio y del marco, sino también por las infiltraciones de aire y los encuentros con la fachada.
Definimos una solución equilibrada entre prestaciones, orientación, tamaño de hueco e instalación para reducir pérdidas en invierno y ganancias no deseadas en verano.
Una carpintería de altas prestaciones puede rendir por debajo de lo esperado si el vidrio no corresponde a la orientación o si la unión con la fachada genera infiltraciones y puentes térmicos.
Por eso tratamos la ventana como parte de la envolvente y no como una partida aislada.


Hermeticidad y altas prestaciones térmicas y acústicas.

Grandes huecos con equilibrio entre apertura, confort y prestación.

Control de radiación, privacidad y sobrecalentamiento.

Control y automatización integrados en la vivienda.
El doble vidrio por sí solo no define el comportamiento completo. También influyen la composición del vidrio, el marco, la permeabilidad al aire, los puentes térmicos del hueco y la instalación.
Las ventanas practicables suelen ofrecer una elevada estanqueidad, pero el aislamiento acústico final depende también del vidrio, el tipo de ruido, los cajones de persiana y el sellado perimetral.
Puede deberse a humedad interior elevada, baja temperatura superficial, puentes térmicos, ventilación insuficiente o una combinación de estos factores. Conviene diagnosticar el origen antes de actuar.
Los vidrios de control solar limitan parte de la energía que entra por radiación. El factor solar adecuado debe elegirse según orientación, tamaño del hueco, sombras y necesidades de luz natural.
Puede reducir pérdidas térmicas e infiltraciones, especialmente cuando las ventanas existentes tienen bajas prestaciones. El resultado mejora cuando la nueva carpintería se integra correctamente con la envolvente.
Es fundamental. Una mala instalación puede introducir infiltraciones de aire, agua y puentes térmicos que reduzcan las prestaciones de una buena carpintería.
Indícanos la vivienda, localidad y qué síntomas observas. Si dispones de planos, fotografías o datos de las ventanas actuales, podremos orientar mejor el estudio inicial.